Esta sesión se convierte en pura diversión, cuando la presión de que todo salga bien en la ceremonia y la fiesta queda atrás, la pareja se encuentra relajada y con la actitud de divertirse haciendo las locuras con el vestido y el traje convirtiéndose en toda una experiencia de desahogo y mostrando una complicidad como esposos por primera vez ante la cámara